Era febrero de 2013. El Hotel Escuela de la Comunidad de Madrid acogía a un grupo de profesionales que habían venido de distintos puntos de España con una expectativa común: ver trabajar en directo a Jirina Prekop.
Prekop era una de las figuras más influyentes de la psicología del vínculo en Europa. Colaboradora directa y amiga de Bert Hellinger. Autora de una obra que lleva décadas cambiando la forma en que entendemos la relación entre padres e hijos. Y estaba ahí, en Madrid, dispuesta a demostrar con las manos lo que sus libros describen con palabras.
Zēntrum organizó ese encuentro. Lo que sucedió durante aquellos tres días —8, 9 y 10 de febrero— dejó una huella que todavía hoy forma parte de nuestra manera de entender el trabajo sistémico.

Hotel Escuela de la Comunidad de Madrid, febrero de 2013.
Tabla de Contenidos
Jirina Prekop y la Terapia de Contención: de la teoría al cuerpo
Jirina Prekop nació en Checoslovaquia en 1929. Llegó a Alemania en la década de 1970 y comenzó a trabajar con niños con trastornos del vínculo severos, muchos de ellos diagnosticados de autismo. Lo que observó la llevó a desarrollar lo que hoy conocemos como Terapia de Contención o Abrazo de Vinculación (Festhaltetherapie).
La premisa es sencilla de enunciar y difícil de sostener: cuando un vínculo se rompe o no llega a establecerse, el cuerpo lo recuerda. Y el cuerpo puede aprender a vincularse de nuevo a través del abrazo sostenido, del contacto físico consciente y guiado, de la presencia sin huida.
Conviene distinguir bien de dónde viene cada pieza de esta técnica. De Martha Welch tomó la práctica en sí: el holding, el abrazo sostenido y cara a cara, que esta psicóloga estadounidense había desarrollado para tratar a niños con autismo. De Nikolaas Tinbergen, Premio Nobel de Fisiología en 1973, tomó en cambio la validación científica: el etólogo no inventó la técnica ni se la transmitió de forma práctica, sino que estudió el trabajo de Welch, visitó sus centros en Nueva York y Connecticut en 1979, y respaldó el holding como el medio más natural para restaurar vínculos dañados, apoyándose en principios de comportamiento animal y vinculación. Ese aval —el de un Premio Nobel— fue lo que le dio a la técnica una legitimidad que iba más allá de la anécdota clínica.
Prekop tomó ambas piezas —la práctica de Welch, el respaldo de Tinbergen— y las llevó a su propio desarrollo clínico en Alemania. Y luego a las familias. Y luego a los profesionales.
Su encuentro con Bert Hellinger fue inevitable. Dos personas que habían llegado al mismo lugar desde caminos distintos: el vínculo como fundamento de todo lo demás. De esa confluencia nació el libro Si supieran cuánto los amo, escrito juntos en 1995, en el que documentan talleres conjuntos con familias y niños con problemas de conducta. Ese encuentro entre ambos —y lo que significó para el propio enfoque sistémico— lo contamos con más detalle en Terapia de Contención en Hellinger: el orden que sana los vínculos rotos.
El taller en Madrid: “La escuela del Amor, teoría y práctica”
El subtítulo del taller no era una metáfora. Era una declaración de intenciones.
Prekop no vino a dar una conferencia. Vino a trabajar. Y la diferencia entre las dos cosas se notó desde el primer momento.
El trabajo del abrazo en el campo terapéutico fue el eje de todo. Prekop explicó con precisión cómo se introduce la Terapia de Contención en un proceso terapéutico: cuándo está indicada, cuándo no, qué señales hay que leer antes de proponerla. Y lo más difícil de transmitir en un libro: qué ocurre en el sistema nervioso del niño —y en el del adulto que lo sostiene— durante el proceso. Cómo el cuerpo que sostiene regula al cuerpo que es sostenido. Cómo la presencia sin huida le dice al sistema nervioso algo que las palabras no pueden decir con la misma eficacia.
Eso requiere formación. Requiere haber transitado el propio cuerpo antes de proponer el de otro.
La psicología del desarrollo de la vinculación durante la infancia ocupó una parte central del taller. Prekop trazó el mapa: cómo el lenguaje, la emoción y la actividad motora se desarrollan en relación directa con la calidad del vínculo temprano. Cómo los patrones que se establecen en los primeros meses dejan rastro en el comportamiento años después. Cómo reconocerlos. En la consulta, en el aula, en la dinámica familiar. No como diagnóstico, sino como lectura sistémica de lo que el cuerpo lleva escrito.
Los participantes pudieron experimentar esto en sus propios cuerpos. Prekop habló del niño con vínculo seguro como un patrón observable, reconocible, diferenciable. Los distintos estilos de vinculación —seguro, ansioso, evitativo, desorganizado— no son categorías teóricas cuando alguien te los muestra en una sala con personas reales. Son mapas que de repente encajan con caras que uno lleva años viendo.
Uno de los bloques que más impacto generó fue el del abrazo de vinculación en crisis. Qué ocurre cuando la Terapia de Contención se aplica en situaciones de alta tensión emocional. La teoría que lo sostiene —sólida, contrastada, anclada en la etología y en la neurociencia del apego. Y los límites que hay que conocer, porque Prekop nunca prometió lo que no puede cumplirse: esto no es una técnica para aplicar sin preparación.
El último bloque fue el que más conectó con el perfil de los asistentes: la Pedagogía del Abrazo de Vinculación. El salto de la clínica a la educación. Cómo los principios de la Terapia de Contención pueden trasladarse a entornos institucionales —el aula, el centro de atención temprana, el gabinete de orientación— sin perder rigor ni reducir el método a un gesto amable.
Eso fue lo que Prekop enseñó. A mirar de otra manera.
El abrazo terapéutico según Prekop: lo que la neurociencia confirma hoy
Aquí conviene hacer una distinción que Prekop misma cuidaba mucho: el abrazo de contención no se aplica solo. Es uno de los abordajes que conforman la Terapia de Contención, un marco terapéutico más amplio dentro del cual el abrazo se ofrece únicamente cuando está indicado.
Porque no siempre lo está.
Prekop fue clara con los límites. Como ya vimos, la técnica nació de la práctica de Welch y la validación de Tinbergen, pero con los años comprendió que la necesidad de ser contenido no era exclusiva de los niños con autismo, sino común a todo vínculo lastimado. Esa expansión nunca fue, sin embargo, una licencia para aplicar el abrazo sin criterio. Hay que saber cuándo el sistema está preparado, cuándo la contención restaura y cuándo invadiría.
Lo más difícil de transmitir es lo que ocurre en el cuerpo durante el proceso. Y ahí Prekop trabajó en directo, mostrando algo que hoy la neurociencia del apego nombra con precisión: cuando un adulto regulado sostiene a un niño desbordado, el sistema nervioso de este último recibe una información que no llega por las palabras. El neurocientífico Stephen Porges lo describió con un concepto que se ha vuelto central en la comprensión del trauma y el vínculo: la neurocepción, el proceso automático y no consciente por el cual el sistema nervioso evalúa de forma continua si el entorno es seguro o peligroso, y activa o desactiva en consecuencia las respuestas de defensa.
El cuerpo que sostiene regula al cuerpo que es sostenido. El sistema nervioso del adulto —si está tranquilo, presente, disponible— le transmite al del niño una señal que las palabras no pueden dar con la misma eficacia: el peligro ha pasado. Aquí puedes quedarte. Esta conexión entre la regulación del sistema nervioso autónomo y la capacidad de vincularse socialmente es precisamente lo que Porges documentó en su trabajo sobre las bases neurobiológicas del comportamiento social. Es el mismo territorio donde Prekop llevaba décadas trabajando desde el cuerpo.
Por eso insistía en una condición que en el taller quedó grabada: solo cuando la persona que sostiene se sabe a su vez sostenida tiene la fuerza suficiente para acompañar la resistencia y el conflicto hasta que el amor vuelve a fluir. El terapeuta, o el padre, no puede regular a otro si él mismo está desbordado. Primero se sostiene a quien sostiene.
Eso requiere formación. Requiere haber transitado el propio cuerpo antes de proponer el de otro.Por qué este encuentro importa en un marco sistémico
Desde el enfoque sistémico, la Terapia de Contención de Prekop no es una técnica aislada. Es una forma de acceder al mismo territorio que las Constelaciones Familiares: los vínculos primarios, las lealtades invisibles, los movimientos del alma que quedaron sin completar.
Hellinger lo identificó en las constelaciones como el movimiento interrumpido hacia la madre o el padre. Prekop lo aborda desde el cuerpo, desde el contacto, desde el sostén físico que le dice al sistema nervioso algo que las palabras no pueden decir con la misma eficacia: aquí estás seguro.
Cuando Zēntrum Madrid trajo a Prekop a Madrid en 2013, lo hicimos porque entendemos el trabajo sistémico como algo vivo, que se renueva en el contacto con quienes lo piensan y lo practican.
Ese mismo espíritu es el que guía nuestra Certificación en Constelaciones Familiares, donde los principios del trabajo de Prekop con el vínculo forman parte del marco conceptual que ofrecemos a los profesionales que quieren entender de verdad lo que ocurre en los sistemas familiares.
La Pedagogía del Abrazo: de la clínica al aula
Uno de los bloques más relevantes del taller fue precisamente este: la aplicación pedagógica de la Terapia de Contención.
Prekop había comprendido, como lo comprendió Hellinger desde otro ángulo, que los problemas que aparecen en el aula rara vez son del niño. Son del sistema. Un niño que no puede vincularse con su maestro, que no puede aprender porque su sistema nervioso sigue buscando el vínculo primario que no encontró, no necesita más técnicas de gestión del comportamiento. Necesita que alguien entienda qué está pasando debajo.
Eso es lo que Prekop enseñó durante esos tres días: a mirar debajo. A entender que el abrazo —real o simbólico— es una forma de decirle al sistema nervioso que el peligro ha pasado. Que ya puede bajar la guardia. Que hay un adulto presente que sostiene.
Y necesita un adulto que sepa llegar hasta él a través de lo que el niño ya conoce: un juego, una historia, una melodía que le diga que el peligro ha pasado.
Con los niños, el acceso al vínculo no pasa por la explicación. Pasa por el juego, por el cuento, por la canción. Prekop mostró cómo estas tres vías —aparentemente simples, profundamente antiguas— son las que el sistema nervioso infantil reconoce como seguras. Un cuento bien elegido puede abrir lo que ninguna pregunta directa conseguiría. Una canción compartida puede restaurar una conexión que llevaba meses rota. El juego, cuando hay un adulto presente que juega de verdad, le dice al niño algo esencial: aquí eres visto. Aquí perteneces. Aquí puedes quedarte y estas seguro.
Docentes, psicólogos y terapeutas que estuvieron en ese taller describieron el mismo efecto. Empezaron a ver de otra manera.
Zēntrum y la historia del movimiento sistémico en España
Traer a Jirina Prekop a Madrid en 2013 fue parte de algo más amplio que Zēntrum lleva construyendo desde 2008: un espacio donde el trabajo sistémico es un marco de comprensión de las relaciones humanas que se practica con coherencia.
Dos años después, en 2015, participamos en la organización en Ávila del primero de los dos últimos encuentros de Bert Hellinger en España, con 960 participantes de todo el mundo. Y en 2016, el segundo. Ambos con Hellinger en directo, trabajando hasta el final con la misma convicción que lo había guiado toda su vida.
Hay algo que une esas experiencias: la convicción de que aprender de quienes piensan de verdad —y no solo de sus libros— cambia la forma en que uno trabaja. Y trabaja con sus clientes. Y entiende lo que ocurre en una sala cuando algo se mueve.
Si quieres conocer más sobre cómo integramos la perspectiva del vínculo en nuestra formación sistémica, puedes visitar nuestra Certificación en Constelaciones Familiares.
Jirina Prekop estuvo tres días en Madrid. Trabajó con personas reales, en situaciones reales, con la humanidad que caracterizan a quienes han pasado décadas al lado del dolor ajeno sin distanciarse de él.
Ese encuentro nos confirmó algo que ya sabíamos: el enfoque sistémico no se aprende solo en los libros. Se aprende en el contacto con quienes lo practican con coherencia.
Preguntas frecuentes sobre Jirina Prekop y la Terapia de Contención
¿Qué es la Terapia de Contención de Jirina Prekop?
Es una forma de intervención terapéutica basada en el abrazo sostenido y consciente, desarrollada por la psicóloga checa Jirina Prekop en Alemania a partir de los años 70. Se aplica para restaurar vínculos interrumpidos en la infancia y tiene base en la etología y la teoría del apego. Requiere formación específica y debe ser guiada por un profesional certificado.
¿Qué relación tiene Jirina Prekop con Bert Hellinger?
Prekop y Hellinger fueron colaboradores directos. Ambos llegaron, desde caminos distintos, a la misma conclusión: los vínculos primarios son la base de la salud psicológica. En 1995 publicaron juntos Si supieran cuánto los amo, un libro que documenta talleres conjuntos con familias y niños con problemas de conducta. Prekop aplicaba la contención desde el cuerpo; Hellinger la nombraba en las constelaciones como el movimiento interrumpido.
¿Qué es el Abrazo de Vinculación?
Es el nombre que Prekop da al abrazo terapéutico sostenido dentro de su método. No es un abrazo afectivo convencional: es una intervención estructurada que busca restaurar la conexión entre dos personas —habitualmente madre/padre e hijo— cuando el vínculo de apego ha quedado interrumpido o dañado.
¿Cómo se aplica la Pedagogía del Abrazo en el ámbito educativo?
La Pedagogía del Abrazo traslada los principios de la Terapia de Contención a entornos institucionales: el aula, los centros de atención temprana, los gabinetes de orientación. No implica el abrazo físico en todos los casos, sino la comprensión de los patrones de vinculación del niño y la creación de condiciones de seguridad que permitan al sistema nervioso relajarse y aprender.
¿Dónde puedo formarme en el enfoque sistémico en Madrid?
En Zentrum ofrecemos una formación estructurada en Constelaciones Familiares que integra los fundamentos del trabajo con el vínculo, los órdenes del amor y la perspectiva sistémica aplicada a los contextos terapéuticos y educativos.
Referencias y enlaces
Sobre Jirina Prekop
Fuente histórica:
- Cartel oficial del taller “Abrazo de Vinculación — La escuela del Amor, teoría y práctica”, Zentrum Madrid, 8-10 febrero 2013.
- Programa de la Formación en Pedagogía del Abrazo de Vinculación según Jirina Prekop, organizada por Zentrum Madrid, 2012-2013.
