Terapia Familiar Sistémica y constelaciones: cuando la familia se convierte en sistema

Si hay una corriente que más directamente preparó el terreno para las Constelaciones Familiares, es la terapia familiar sistémica. No porque Hellinger la siguiera al pie de la letra, sino porque fue la primera vez que alguien le mostró algo que ninguna de las corrientes anteriores había podido mostrar: la familia como sistema.

Iván Böszörményi-Nagy y Virginia Satir, fundadores de la Terapia Familiar Sistémica que influyó en Bert Hellinger y las constelaciones familiares. Retrato histórico de Iván Böszörményi-Nagy y Virginia Satir, pioneros de la Terapia Sistémica.

“Al cabo de un año ello se transformó en terapia familiar y yo había adoptado las Constelaciones Familiares, desarrollándolas para mí. Ahora todo estaba confluyendo.” — Bert Hellinger, Un largo camino

La corriente que preparó el camino

No el individuo con sus conflictos.

No el paciente con su historia.

La familia entera, con sus generaciones, sus patrones, sus lealtades invisibles y sus heridas no elaboradas, como unidad de comprensión y de trabajo.

Hellinger reconoció de inmediato que aquí estaba el futuro. Y tardó exactamente un año en hacer suyo ese camino.

Iván Böszörményi-Nagy: las lealtades invisibles

En 1973 se publicó en Estados Unidos —y en 1982 en Alemania— el libro que Hellinger consideraría una de las referencias fundamentales de su trabajo: Lealtades Invisibles. Reciprocidad en terapia familiar intergeneracional, de Iván Böszörményi-Nagy (1920–2007), junto con Geraldine M. Spark.

Böszörményi-Nagy era un profesor de psiquiatría nacido en Budapest que vivió largo tiempo en Viena antes de emigrar a Estados Unidos. Era director del Eastern Pennsylvania Psychiatric Institute en Filadelfia, que se fue desarrollando como el lugar de formación más grande de terapia familiar en los Estados Unidos.

Sus aportaciones al campo fueron revolucionarias. La más importante para Hellinger: la perspectiva multigeneracional. Böszörményi-Nagy fue de los primeros en afirmar que para comprender a un paciente no basta con mirar su infancia ni sus relaciones actuales. Hay que mirar más de dos generaciones. Los patrones de conflicto y los patrones de relación se transmiten. Y si no se reconocen, se repiten.

Además, mediante datos empíricos, había observado algo que entonces resultaba sorprendente: los pacientes esquizofrénicos podían ser tratados con más éxito si se incluían miembros de la familia en la terapia. La enfermedad no era solo del individuo. Era del sistema.

El concepto de lealtades invisibles —esos vínculos inconscientes que nos atan al sistema familiar y que pueden llevarnos a enfermar, fracasar o sufrir en nombre de alguien que vino antes— se convirtió en uno de los pilares conceptuales sobre los que Hellinger construiría los Órdenes del Amor.

Pero Böszörményi-Nagy no se detuvo en las lealtades. Fue más lejos. Desarrolló el concepto del libro mayor de la justicia familiar: un registro inconsciente donde cada miembro del sistema contabiliza lo que ha dado y lo que ha recibido. Cuando ese balance se desequilibra —cuando alguien ha dado demasiado, o ha recibido sin poder devolver—, el sistema genera tensión que busca compensarse en la siguiente generación.

Y una de sus formas más reconocibles es la parentificación: el hijo que desde pequeño ocupó el lugar emocional de un padre, que cuidó cuando le tocaba ser cuidado, que cargó con un peso que nunca debió ser suyo. Hellinger lo reconoció de inmediato. Böszörményi-Nagy aporta la descripción exacta de lo que ya había visto ocurrir cientos de veces.

Virginia Satir: la escultura familiar

De Virginia Satir (1916–1988) —a menudo mencionada como la madre de la terapia familiar— desarrolló un trabajo paralelo al de Hellinger sin que existiera formación directa entre ellos ni influencia explícita reconocida por el propio Hellinger. Ambos llegaron de forma independiente a comprensiones similares: que la familia es un sistema, que el cuerpo y el espacio revelan lo que las palabras ocultan, y que los representantes pueden portar información del sistema familiar. Esa convergencia es, en sí misma, significativa.

Satir fue miembro fundador del Mental Research Institute de Palo Alto en 1959, donde surgió el primer programa de formación para terapia familiar en los Estados Unidos. Su enfoque era humanista y profundamente corporal.

Entre sus desarrollos más destacados estaba la escultura familiar: los verdaderos miembros de la familia se configuran como si fueran una escultura humana. Sus interrelaciones se manifiestan a través de las poses corporales que adoptan, así como de los pensamientos y sentimientos que surgen de ello. El consultante puede reconocer así cómo su relación consigo mismo y con otras personas es determinada por procesos ocultos y estructuras del sistema familiar.

Además desarrolló el método de la construcción familiar: una combinación de psicodrama y terapia gestáltica en la que el consultante adopta diferentes roles de la historia familiar y así vivencia acontecimientos emblemáticos o traumáticos. De esa manera puede modificar sus propias perspectivas.

Thea Schönfelder: el primer representante

Fue a través de la psiquiatra alemana Thea Schönfelder (1925–2010) —directora médica de la Clínica Universitaria Hamburg-Eppendorf y primera mujer en Alemania nombrada para la cátedra de Psiquiatría Infantil y Juvenil— como Hellinger tuvo su primer contacto directo con lo que después serían las constelaciones.

A comienzos de los años 80, en las semanas de psicoterapia de Lindau, participó en un curso de Schönfelder. En la escultura familiar, ella no trabajaba con los miembros verdaderos de la familia del consultante sino con representantes: personas del grupo que ocupaban el lugar de un miembro de la familia y lo representaban.

Durante ese curso, Schönfelder eligió a Hellinger como representante del padre de un joven esquizofrénico. Con total desconocimiento de la historia, permitió ser configurado. Seguro de sí mismo y con buen ánimo. De repente, cuando ella movió al representante del joven, Hellinger cayó en un hoyo profundo. Ya no era él mismo. Al final se sentía como en un paisaje diferente, amplio y sereno.

“Lo que allí sucedía no lo podía comprender. Ella tampoco ofrecía explicación alguna con respecto a las razones de fondo.”

Hellinger no entendió lo que había ocurrido. Pero quedó profundamente movilizado. Y volvió. Esa experiencia es el corazón de nuestros talleres de Constelaciones Familiares — el lugar donde hoy muchos profesionales tienen su primer contacto real con el campo, igual que lo tuvo él.

Ruth McClendon, Les Kadis y Snowmass: “aquí estaba el futuro”

Más tarde asistió a un seminario de cuatro semanas sobre terapia familiar en la ciudad estadounidense de Snowmass, en las Montañas Rocosas. Era coordinado por los terapeutas familiares estadounidenses Ruth McClendon Les Kadis. Nuevamente ocupó el lugar de representante. Nuevamente pasó por altos y bajos. Y nuevamente le faltaba el entendimiento: ni McClendon ni Kadis daban explicaciones.

“La experiencia estaba, pero el entendimiento faltaba. Sin embargo, comprendí una cosa: aquí estaba el futuro.”

Un año después, McClendon y Kadis vinieron a Alemania y ofrecieron dos cursos en terapia familiar plurifamiliar: terapia simultánea con cinco familias —padres e hijos— durante cinco días. Lo que allí sucedía era, para Hellinger, otra vez difícil de comprender. Pero la certeza era la misma.

Ocasionalmente en esos seminarios también se efectuaban constelaciones con las familias. Hellinger pensaba: este es el futuro. Pero por un tiempo siguió trabajando con sus grupos habituales. Sin embargo, al cabo de un año “ello se transformó en terapia familiar y yo había adoptado las Constelaciones Familiares, desarrollándolas para mí. Ahora todo estaba confluyendo.”

Carl Gustav Jung: el precursor que no supo que lo era

Hellinger encontró también en la obra de Carl Gustav Jung una anticipación sorprendente de todo lo que él estaba descubriendo.

Jung escribió en su autobiografía —publicada póstumamente en 1962— algo que Hellinger consideró impactante: “Cuando trabajaba en mi árbol genealógico,  me quedó claro la extraña conjunción de destinos que me une a los antepasados. Tengo la fuerte sensación que estoy bajo la influencia de cosas o cuestionamientos que mis padres y abuelos y otros antepasados dejaron incompletos y sin responder. Muchas veces da la impresión como que hubiera un karma impersonal en una familia que pasa de los padres a los hijos.”

Para Hellinger era impactante que Jung hubiera llegado a esa comprensión aproximadamente diez años antes de la manifestación de la terapia familiar y alrededor de dos decenios antes de las constelaciones familiares. “Hasta hoy día estoy agradecido a todos mis maestros que me llevaron y sostuvieron en mi entendimiento de las leyes que actúan en los sistemas familiares.”

El campo morfogenético: cuando la ciencia nombra lo que el enfoque sistémico ya veía

Desde 1982, en sus seminarios, Hellinger ofrecía lo que hoy llama Constelación Familiar clásica o tradicional. El facilitador elige representantes para la familia del consultante y los ubica frente al grupo, uno en relación con el otro. De repente los representantes sienten lo mismo que las personas que representan, sin conocerlas y sin que se haya dicho algo acerca de ellas. A veces hablan con la voz de ellas y tienen sus síntomas.

“Este fenómeno no se puede explicar con los conceptos tradicionales.”

Lo que más se acercó a una explicación fue el concepto del biólogo británico Rupert Sheldrake, doctor en bioquímica por la Universidad de Cambridge: el campo morfogenético. En ese campo están almacenados los que llegaron antes, y los que llegan después tienen acceso a esa información sin haberla aprendido.

Los demás Órdenes del Amor —que los que llegaron antes tienen prioridad respecto a los que llegaron más tarde— surgieron en la meditación. Práctica que Hellinger hacía diariamente durante varias horas.

“Como todas las grandes comprensiones, aquello que más adelante llevaría a la Constelación Familiar, se fueron anunciando en varias cabezas inteligentes al mismo tiempo.” Entre ellos: Eric Berne, Thea Schönfelder, Virginia Satir, Ruth McClendon, Les Kadis, Jeff Zeig e Iván Böszörményi-Nagy.

Lo que la Terapia Familiar Sistémica aportó a las constelaciones

La terapia familiar sistémica no fue solo una influencia más en la formación de Hellinger. Fue la corriente que le dio el marco conceptual definitivo:

La familia como sistema. 

No el individuo aislado, sino la familia como unidad con sus propias leyes, sus propios equilibrios y sus propios mecanismos de transmisión. Un sistema donde lo que afecta a uno afecta a todos.

La perspectiva multigeneracional.

Más allá de los padres y los abuelos. Los patrones de relación y de sufrimiento se transmiten. Y para sanarlos hay que verlos en su contexto completo.

Los representantes como portadores de información. 

La escultura familiar de Satir y el trabajo de Schönfelder mostraron que personas ajenas a una familia pueden acceder, desde el espacio físico, a información que pertenece a ese sistema. Eso es el núcleo de las constelaciones.

Las lealtades invisibles. 

El concepto de Böszörményi-Nagy que explica por qué alguien enferma, fracasa o sufre en nombre de otro: porque el sistema familiar tiene una memoria que exige que nadie quede excluido, que todo sea reconocido, que lo que no se elaboró vuelva hasta que alguien lo vea.

Para seguir profundizando

La Terapia Familiar Sistémica fue la corriente que más directamente preparó el camino hacia las constelaciones familiares.

En Zēntrum Madrid llevamos desde 2008 formando profesionales en este enfoque, en nuestra Certificación en Constelaciones Familiares, con la legitimidad de haber sido formados directamente por Bert Hellinger y de haber participado en la organización de sus dos últimos encuentros en España. Una formación que parte exactamente de donde partió Hellinger: de la convicción de que el grupo sabe más que el individuo, y de que la persona siempre va por delante del ideal.

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Sobre Bert Hellinger

Preguntas frecuentes sobre Terapia Familiar Sistémica y constelaciones familiares

¿Qué es la Terapia Familiar Sistémica?

Es un enfoque terapéutico que trabaja con la familia como sistema en lugar de con el individuo aislado. Parte de la idea de que los problemas de una persona solo pueden entenderse en el contexto de sus relaciones familiares, y que los patrones de conflicto y sufrimiento se transmiten de generación en generación. Boszörményi-Nagy, Virginia Satir y otros desarrollaron este enfoque desde los años 50 y 60.

¿Quién fue Iván Böszörményi-Nagy?

Iván Böszörményi-Nagy (1920–2007) fue un psiquiatra nacido en Budapest que desarrolló la terapia familiar intergeneracional en Estados Unidos. Su libro Lealtades Invisibles (1973) introdujo el concepto de lealtades transgeneracionales: los vínculos inconscientes que nos atan al sistema familiar y que pueden llevarnos a repetir patrones de sufrimiento en nombre de alguien que vino antes.

¿Qué son las lealtades invisibles?

Son los vínculos inconscientes que nos atan al sistema familiar y que nos llevan a enfermar, fracasar o sufrir en representación de alguien que vino antes. Por ejemplo, un nieto que repite el patrón de fracaso de un abuelo excluido o un hijo que porta la culpa de algo que ocurrió antes de que naciera. Las constelaciones familiares trabajan precisamente para hacer visibles esas lealtades y liberarlas.

¿Qué es la escultura familiar de Virginia Satir?

Es una técnica en la que los miembros de una familia se configuran en el espacio como una escultura humana, adoptando poses corporales que revelan sus interrelaciones. Thea Schönfelder la adaptó usando representantes en lugar de los miembros reales de la familia.

¿Cómo influyó Thea Schönfelder en Hellinger?

Fue a través de Schönfelder como Hellinger experimentó por primera vez ser representante en una escultura familiar. Ocupó el lugar del padre de un joven esquizofrénico sin conocer la historia, y lo que sintió lo dejó profundamente movilizado aunque sin entendimiento. Esa experiencia inexplicable fue la semilla directa de las constelaciones.

¿En qué se diferencia la Terapia Familiar Sistémica de las constelaciones familiares?

La terapia familiar sistémica trabaja generalmente con miembros reales de la familia presentes en la sesión. Las constelaciones trabajan con representantes que ocupan el lugar de los miembros del sistema, incluyendo personas fallecidas o generaciones anteriores. Además, las constelaciones incorporan la dimensión del campo morfogenético: la información que los representantes reciben sin haberla aprendido conscientemente.

Sobre Bert Hellinger

Fuentes

  • Bert Hellinger, Mi vida, mi obra (págs. 121, 122, 123, 127)
  • Bert Hellinger, Un largo camino (pág. 68)

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